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Cómo funcionan las aerolíneas low-cost

Las aerolíneas low-cost o de bajo costo han revolucionado la industria de la aviación y el turismo, permitiendo a más gente desplazarse de un lugar a otro por menos tiempo y dinero.

Los principales exponentes de este modelo de negocio se encuentran en Europa y entre estas destacan la irlandesa Ryanair y la británica Easyjet. Nuestros lectores de aquél continente podrán dar fe de cómo los precios de los billetes de avión se han reducido en las últimas décadas que, si bien está relacionado también con otros factores, como menciona este artículo de Investopedia, no podemos ignorar el papel que las aerolíneas low-cost han jugado para lograr esta “democratización” del pasaje aéreo.

Y es que la llegada de alguna de estas compañías aéreas supone una mayor competencia por los consumidores. Si a esto le sumamos el hecho de que la característica principal de las aerolíneas low-cost es, precisamente, su bajo costo, el resultado es una disminución considerable del precio por volar en esa ruta.

En América las aerolíneas de bajo costo no han tenido un impacto tan grande como del otro lado del Atlántico por diversos motivos sociopolíticos; y si bien aún no tenemos vuelos por $20 USD, no se puede negar que le han dado la oportunidad de volar a más personas y han diversificado el mercado.

Pero ¿cómo hacen estas compañías para ofrecer precios tan bajos? ¿Cuál es el truco?

En términos simples, lo que estas aerolíneas hacen es recortar gastos en todo lo que puedan. Las medidas más destacables de este modelo son:

  1. Aviones nuevos y del mismo modelo: Los aviones más nuevos son más eficientes en su consumo de combustible, tanto así que compensan el gasto de la adquisición. Por otro lado, las aerolíneas low-cost suelen tener sólo uno o dos modelos de avión en su flota, lo cual implica un ahorro en salarios al personal, ya que la tripulación y técnicos de mantenimiento sólo deben tener experiencia en un tipo de aeronave. Así, un solo equipo de técnicos puede dar mantenimiento a todas las naves y cualquier piloto puede volar cualquier avión.
  2. Volar a lugares y en horas “baratas”: Lo primero aplica principalmente en el caso de las aerolíneas europeas, ya que en aquél continente hay más aeropuertos y la mayoría de estos son privados, lo que permite una mayor competencia entre ellos. Sucede que los aeropuertos más concurridos y/o en ciudades principales suelen cobrar más por aterrizar en ellos y por utilizar sus servicios (tobogán, transporte de equipaje, etc.). Por lo tanto, las aerolíneas low-cost prefieren llegar y partir de aeropuertos más pequeños, muchas veces apartados de la ciudad, donde estas tarifas son menores.
    La cuestión de los horarios puede verse también en América y tiene que ver con lo mismo. La gran mayoría de las personas prefieren viajar no tan temprano ni tan tarde. Por lo tanto, la mayor parte de los vuelos se programan entre las 8:00 y 20:00 (más o menos). Al utilizar los “slots” que nadie más quiere, que suelen ser durante la madrugada o muy tarde por la noche, las compañías low-cost se ahorran algo de dinero.
  3. Particionar las tarifas:

    Como podemos ver en este ejemplo de VivaAerobus (México), podemos elegir entre tres tarifas. La más básica (Light) nos da derecho solamente a un asiento elegido aleatoriamente y una pieza de equipaje de mano de 10 kg; todo lo demás tiene que ser pagado aparte. La segunda tarifa (Básico) permite además documentar una pieza de hasta 15 kg. Finalmente, la tercera tarifa (Smart) nos permite elegir nuestro asiento sin costo, cambiar la hora de nuestro vuelo, entre otros beneficios menores. No obstante, en ningún caso es reembolsable el boleto.
    Esto es muy común entre las aerolíneas low-cost. Todo se paga por separada. Esto puede ser una ventaja para algunos, sobre todo viajeros experimentados y que les gusta viajar ligero, pero confuso para quienes nunca han volado y, de hecho, muchas de las quejas hacia estas compañías tiene que ver con algunos de estos “costos ocultos”.
    Las aerolíneas de bajo costo no ofrecen alimentos a bordo, sino que los venden; las opciones de entretenimiento suelen reducirse a una revista y el espacio entre una fila de asientos y otra es reducido. Todas estas medidas permiten a la aerolínea ahorrar dinero (o generar más en el caso de los asientos) y así poder ofrecer tarifas más bajas.

Así pues, este modelo de negocio tiene sus ventajas, como los precios bajos y la mayor variedad de opciones, y sus desventajas, como que suelen ofrecer una experiencia menos confortable y tener condiciones más restrictivas.
De cualquier manera, es importante verlas como una alternativa práctica a las compañías tradicionales y ser consciente de las diferencias que hay entre unas y otras.

Si quisieras saber más sobre cómo funcionan las aerolíneas low-cost, te recomiendo ver el siguiente video (incluye subsítulos en español):

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